Teenage Mutant Ninja Turtles presenta minijuegos rápidos que retan habilidades y cooperación, usando las habilidades únicas de cada tortuga como velocidad y experiencia técnica para derrotar enemigos. El objetivo principal es avanzar superando cada minijuego mediante el uso coordinado de las capacidades específicas de los personajes, aunque no se declaran pistas ni temporizadores explícitos para guiar el progreso.
Para jugar, se utilizan las teclas de flecha o un joystick para moverse, y se navega por los minijuegos presentados.
Los controles se basan en el uso de las teclas de flecha o un joystick para el movimiento, y la mecánica principal consiste en emplear las habilidades únicas de cada tortuga para lograr el objetivo de derrotar a los enemigos. No se mencionan características como temporizadores, pistas, interruptores, modos o dificultad declarada.
La estrategia más efectiva implica dominar las habilidades específicas de cada tortuga para afrontar distintas situaciones, aprovechando siempre la capacidad adecuada según la acción requerida. Se debe seleccionar la tortuga correcta para cada tarea en lugar de elegir una al azar, utilizando únicamente las mecánicas y controles declarados para lograr el objetivo de derrotar enemigos.